La comisión estándar de Booking es del 15% y la paridad de precios ya no existe: tu web puede ser más barata que el portal. Qué porcentaje de reservas directas es realista, con datos de nuestros clientes, y el plan de los primeros 90 días.

La comisión estándar de Booking en España es del 15%.
En una casa rural que se alquila completa a 250€ la noche —el precio medio de las que gestionamos—, un fin de semana de dos noches son 500€. De ahí, 75€ se van al portal.
¿Dos estancias así al mes? 1.800€ al año. Por una sola casa.
Que quede claro desde el principio: esto no va de salirte de Booking. Va de que Booking deje de ser tu único canal. Y de que cada reserva que puedas cobrar entera, la cobres entera.
Esa diferencia tiene nombre: venta directa.
Hagamos la cuenta con los tres perfiles de alojamiento que más vemos, usando los precios medios reales de nuestros clientes:
| Alojamiento | Precio medio / noche | Fin de semana (2 noches) | Comisión del 15% | Al año* |
|---|---|---|---|---|
| Casa rural completa (10 plazas) | 250€ | 500€ | 75€ | 1.800€ |
| Apartamento premium (4 plazas) | 180€ | 360€ | 54€ | 1.296€ |
| Hotel, habitación doble | 90€ | 180€ | 27€ | 648€ por habitación |
Y el 15% es la versión amable.
Los alojamientos del programa Preferred pagan más a cambio de visibilidad. Y los descuentos Genius o de móvil que el portal «te sugiere» activar salen de tu tarifa, no de su comisión.
El porcentaje exacto de tu caso está en tu extranet, en la pestaña de Finanzas. Míralo. Casi nadie lo mira.

Durante años, Booking te obligaba por contrato a no publicar en tu web un precio más bajo que el del portal. Eran las cláusulas de paridad.
Pues bien: Booking las eliminó en Europa el 1 de julio de 2024 para cumplir el Reglamento de Mercados Digitales.
Hoy es perfectamente legal que tu web sea más barata que tu ficha de Booking.
Lo sorprendente es la cantidad de propietarios que siguen actuando como si la paridad existiera. Con nuestros clientes hacemos justo lo contrario, y es muy simple:
La ventaja tampoco tiene por qué ser solo el precio. Jardines Villaverde ofrece un desayuno gourmet de bienvenida gratuito exclusivo para quien reserva por su web. Cuesta unos pocos euros por estancia y convierte la reserva directa en la opción claramente mejor.
Tienes más ideas de este tipo, con sus costes reales, en las 9 ideas para dar la bienvenida.
Un aviso antes de seguir. Según el estudio de distribución de HOTREC, 4 de cada 10 hoteles europeos se han encontrado a las OTAs vendiendo por debajo del precio de su propia web, la mayoría con recortes del 6 al 10%.
Entra en tu ficha de vez en cuando como si fueras un huésped. Si el portal está más barato que tu web sin que tú lo hayas decidido, alguien te está haciendo la estrategia al revés.
¿Cuándo se considera que dependes demasiado? Nuestra referencia: cuando más del 70 u 80% de tus reservas entra por portales, tus números los deciden otros.
Y no es un caso raro. En Europa, uno de cada cinco hoteles ya recibe más de la mitad de sus pernoctaciones por OTAs.

La trampa es que el ciclo se alimenta solo. Cuantas más reservas entran por el portal, menos margen queda para invertir en tu canal propio. Y más difícil es que el siguiente huésped te encuentre fuera de Booking.
Romperlo no exige el presupuesto de una cadena. Exige tocar la pieza correcta.
Aquí viene el dato que más nos gusta contar.
Los alojamientos que llegan a ALODA funcionando, sin motor de reservas, ya traen entre un 20 y un 40% de reservas directas. Por teléfono, por WhatsApp, por email.
La demanda directa existe. Lo que no existe es una vía para atenderla sin trabajarla a mano.
Y no es una rareza de nuestros clientes. Es el estado del sector en toda Europa:

El teléfono (16,4% de las pernoctaciones) y el email (15,8%) siguen moviendo más reservas que el motor de la web (12,1%). Traducido: buena parte del canal directo europeo depende de que alguien conteste a tiempo.
Y cada reserva anotada a mano es un calendario más que actualizar en cada portal. Que es exactamente como se producen los overbookings.
Lo primero que dispara la venta directa, en todos nuestros proyectos, es la web nueva.
El mecanismo es muy concreto. El huésped te descubre en Booking, le gustas y hace lo que hacemos todos: buscar tu nombre en Google a ver si sale más barato.
Si aparece una web cuidada, con tu precio directo y tus fotos, esa reserva es tuya. Si no aparece nada —o aparece una web de 2015 sin reserva online—, vuelve al portal.
Y pagas comisión por un cliente que ya te había elegido.
Qué tiene que tener esa web para convertir lo contamos en la guía para convertir tu web en tu principal canal de reservas, y así es como las diseñamos nosotros.
La segunda palanca es que esa web permita reservar de verdad:
Un motor profesional aporta la confianza que cierra la compra. Y de paso saca tu calendario de la gestión manual.
Tienes qué mirar antes de elegir un motor y qué hace cada pieza del sistema explicados en el blog.
Para sostener precios distintos por canal sin volverte loco hace falta la tercera pieza: el channel manager. Defines tu precio directo una vez y el recargo del 15-20% se aplica solo a los portales.
El sistema de gestión completo se implanta en 2 a 4 semanas. A ti te pide entre 4 y 8 horas en total.
Con la web, el motor y los precios bien puestos, nuestros clientes suelen moverse entre el 50 y el 60% de reservas directas al cabo del primer año. Partiendo, recuerda, del 20-40% con el que llegan.
¿Se puede más? Se puede. Villaverde Village cerró su primer verano con nosotros en un 85% de reservas directas.
Es nuestro techo, no la promesa: abrió con la web, el motor y los precios bien montados desde el día uno.
Y hay un segundo efecto del que se habla menos: el tiempo. Cuando la reserva directa deja de ser teléfono y libreta, la gestión cae en picado. En el Palacio Buenavista lo midieron: 2 horas de ahorro al día.
No tenemos una media de todos los casos y no te la vamos a inventar. Los quince proyectos, con nombre y web, están en casos de éxito.

La base técnica se monta en 2 a 4 semanas. El resto del trimestre es estrategia:
El check-in online te deja además el email del huésped con su consentimiento. Esa es la materia prima de todo esto.
¿Y el coste? El sistema completo ronda los 7-10€ por unidad al mes.
Vuelve a la tabla del principio. La comisión de una sola estancia de fin de semana en una casa rural son 75€. Con dos reservas directas tienes pagado el sistema del año entero.
Hay pocas inversiones así en este negocio.
Nada de lo anterior convierte a Booking en el enemigo. Hay tres momentos donde rinde de verdad:
Si te estás preguntando si es obligatorio estar, lo tratamos aquí.
El cambio de mentalidad es este: Booking pasa de ser tu caja a ser tu escaparate. Te trae al huésped la primera vez —con su comisión, que para eso trabaja— y tu sistema se encarga de que la segunda estancia de ese mismo huésped entre por tu web.
Abre tu PMS —o tu libreta— y calcula qué porcentaje de tus reservas del último año entró sin pagar comisión.
Si está por debajo de la mitad, tienes margen por recuperar. Y ya sabes cuánto vale en euros, porque lo has visto en la tabla.
Si quieres que lo montemos contigo, así trabajamos la gestión de un alojamiento y estos son los alojamientos que ya lo han hecho — con el 85% de Villaverde incluido.
Cada negocio es un mundo. Cuéntanos brevemente qué tienes entre manos aquí abajo.
Te responderemos en 24-48h para agendar una reunión de 20-30 min (gratuita y sin presión). El objetivo es conocernos y ver si de verdad podemos ayudarte.
